Limpieza en altura con osmosis
La osmosis inversa es un procedimiento que consiste en trasformar el agua para hacerla más pura eliminando sus químicos y otros residuos. Esto se consigue, principalmente, gracias a las fuerzas que se ejercen sobre una membrana semipermeable —que solo deja pasar ciertos elementos del compuesto que la presiona, es decir, ejerce de filtro—, siendo ideal para la limpieza de superficies como el cristal, que requieren precisión y un buen resultado. Es muy útil para limpiar instalaciones con cierta altura y de difícil acceso, ya que en su aplicación interviene una pértiga que alcanza más de 20 metros de altura. Además, es más respetuoso con el medio ambiente porque permite prescindir de plataformas elevadoras y en el proceso no intervienen químicos.
Utilidades y ventajas
Algunos hoteles, fábricas, naves industriales, hospitales o centros comerciales cuentan con grandes fachadas muy inaccesibles para limpiar. En estos casos, utilizar grúas u otras estructuras de limpieza en altura puede ser innecesario si existe una alternativa factible, ya que esto lleva más tiempo para montar y desmontar y el coste casi siempre aumenta. Con el sistema de osmosis con pértiga telescópica es más rápido, requiere menos personal y el servicio resulta más económico y eficiente.
• Más seguridad para el operario/a
• No se necesitan productos químicos
• Es más respetuoso con el medio ambiente
• Más rápido y económico: se pueden limpiar hasta 300 metros cuadrados de superficie en una hora.
• Secado perfecto
Aunque es una solución muy demandada por todo tipo de instalaciones con fachadas altas, hay casos en los que no es la altura ni la inaccesibilidad de las superficies lo que hace necesario la limpieza con osmosis inversa, sino puede que la necesidad de precisión y de un resultado excepcional, como es el caso de la limpieza de barcos. Ponemos otro ejemplo muy claro: los paneles solares.
Osmosis para limpiar paneles solares
Hay quien duda de si las placas solares deben limpiarse o no, ya que están inclinadas y la propia lluvia ayuda a que estas superficies delicadas se mantengan en condiciones. Además, ¿qué importa que estén sucios? Cumplirán su función igualmente y no se ven, ¿no? Pues no, rotundamente no.
Los cristales de los paneles solares se ensucian como cualquier otro cristal a la intemperie, y en este caso no hablamos solo de estética o de higiene, sino de dinero y productividad. Un panel solar sucio es, aproximadamente, entre un 7% y un 17% menos productivo y su limpieza no debe hacerse de cualquier manera. Esto se traduce en pérdidas a la hora de hacer el cómputo de la energía que has dejado de producir por culpa de un mal mantenimiento. El agua osmotizada se convierte, una vez más, en una solución perfecta, ya que no requiere secar las superficies. Con esto evitamos dejar restos de suciedad en la placa, algo que también reduce la productividad de la instalación.
En Grupo Rojas llevamos muchos años recurriendo a este método para limpiar el exterior de hospitales, concesionarios, centros comerciales, edificios de viviendas o grandes naves industriales. No es casualidad que cada vez más clientes demanden este servicio.
¿Te has planteado que puede que sea la solución más eficiente también para tus instalaciones?